Cómo gestionar conflictos de pareja

Muchos de nuestros conflictos de pareja se deben a la presencia de distorsiones cognitivas e ideas irracionales, con este post quiero ayudaros a identificarlas correctamente y aprender a gestionarlas, para evitar conflictos con nuestra pareja.

¿Cuales son las distorsiones que empeoran las relaciones de pareja?

  • Lectura de la mente: Creer que sabemos perfectamente lo que piensa nuestra pareja sin haberle preguntado (Ej: estoy segura de que piensa que soy una pesada).
  • Asumir que pensais o sentis igual: no podemos esperar que todo el mundo sienta o piense como nosotros.
  • Sobregeneralizar: decir que “siempre” hace algo mal o que “nunca” hace algo bien.
  • Razonamiento emocional:consiste en buscar causas externas a los propios sentimientos, hacer culpable al otro de cómo nos sentimos (ej: me siento abandonada porque no me ha enviado un mensaje en todo el día).
  • Comparación social: Tendencia a comparar vuestra relación con la de otros conocidos y fijarse en lo que les va bien a los demás y a vosotros no.
  • Personalización: Sentir excesiva responsabilidad sobre el bienestar de tu pareja, sentirse causante del estado de ánimo de otra persona (ej: me he ido de fiesta con mis amigas y por eso ahora está molesto)
  • Etiquetado negativo: poner etiquetas despectivas o negativas a tu pareja por conductas aisladas (ej: “es un vago por no quitar la mesa”)
  • Inferencia arbitraria: sacar conclusiones inexactas y no apoyadas por los hechos tangibles de una determinada situación (ej: pensar que mi pareja me ha sido infiel porque llega media hora tarde a casa).

¿Qué conductas pueden ayudar a resolver los conflictos  de pareja?

  • Comunicación efectiva: no dar por hecho que nuestra pareja piensa de una determinada forma, preguntarle directamente, sin atacar, comunicándole cómo nos sentimos nosotrxs.
  • Acepta que sois diferentes: tu y tu pareja no sentís, pensais,  ni actuais igual, sois personas diferentes y eso no significa que uno u otro tenga la razón, solo que tenéis diferentes formas de afrontar una misma situación.
  • No generalizar: evitar usar términos como “siempre”, “nunca”, “todo” o “nada” para atacar en nuestras discusiones, no generalizar una conducta puntual a toda la relación.
  • Hazte cargo de tus emociones: no buscar culpables de tu estado de ánimo, aprender a gestionar tus emociones.
  • No comparar: si comparas a tu pareja con otras personas puede sentirse ofendido o minusvalorado, expresa tus necesidades de otra forma, por ejemplo, exponiendo tus sentimientos y proponiendo cambios que podría hacer para que te sintieras mejor.
  • No cargues con todo: no eres responsable de tu pareja, ni su bienestar depende de tí, si cargas con demasiado peso te acabarás sintiendo agotado y culpable.
  • Evita las etiquetas despectivas: no insultes u ofendas a tu pareja con términos peyorativos ya que solo hacen que empeorar las discusiones, haz críticas constructivas pero no caigas en el desprecio.
  • No saques conclusiones precipitadas: en ocasiones nuestras inseguridades nos ciegan y nos hacen ver cosas donde no las hay, pregunta antes de atacar.

Posiblemente todxs hayamos cometido alguno de estos errores o los hayamos sufrido y podremos sentirnos identificadxs fácilmente. Si lo habéis vivido, estaréis de acuerdo con que no nos llevan a ningún lado, son totalmente contraproducentes, ya que en vez de tratar de resolver el conflicto lo empeoran, y las discusiones que a veces habían empezado por verdaderas tonterías  acaban de la peor manera posible.

La idea que quiero recalcar es la de que somos personas diferentes, no podemos tratar de entender el mundo basándonos siempre en nuestra propia perspectiva, con nuestra pareja solemos caer en este error, si nosotrxs tenemos unas necesidades, pensamientos, sentimientos, patrones conductuales o deseos determinados tendemos a considerar que lo adecuado es que nuestra pareja comparta los mismos y si no funciona de la misma manera que nosotrxs esto nos genera inseguridad, incomprensión, enfado, miedo a que no nos quieran…lo que acaba generando conflictos.

La clave está en aceptar a la otra persona como es, tratar de entenderla y llegar a acuerdos en los que ambxs nos sintamos cómodos y felices, para conseguir todo esto es esencial una comunicación efectiva, donde transmitimos nuestros sentimientos y pensamientos, sin culpar al otro de ellos y preguntándole qué piensa el/ella al respecto, no dándolo por supuesto.

No suele ser bueno hablar las cosas en caliente, muchas veces cuando se inicia una discusión tenemos la necesidad de sacar todas nuestras emociones, llegar hasta el final y “aclarar el asunto” YA! pero en estos momentos estamos en un estado emocional que nos impide razonar con claridad, lo que nos hace decir cosas que no pensamos, tomar decisiones precipitadas y usar formas incorrectas, todo esto acaba llevándonos a situaciones no deseadas. Es mejor que si vuestro estado no es el adecuado, os deis un poco de tiempo para relajaros, reflexionar y retoméis la conversación cuando estéis más serenos.

Si sientes que tu y tu pareja tenéis problemas de comunicación que no lográis resolver y los conflictos entre vosotros son cada vez mayores, la terapia de pareja puede ser una opción ideal para que aprendáis a gestionarlos.

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